el jueves, 30 de octubre de 2014

Entrevista a Sarah

Gracias a Versátil los fans pudimos proponer algunas preguntas para que Sarah nos respondiese y hoy la editorial la ha publicado en su web. Os la dejamos por aquí también para que podáis leerla, aunque podéis encontrarla en el enlace anterior en su post original:

¡Hola, Sarah!
Para Ediciones Versátil es un honor hacerte llegar algunas preguntas de tus lectores españoles. Hemos tenido que hacer una selección previa porque la curiosidad que muestran por tus libros ha resultado abrumadora.

¡Muchas gracias por vuestras preguntas! Me siento emocionada al pensar que los lectores españoles estén disfrutando de ellos. Siempre es motivo de felicidad oír que mis libros gustan en otras partes del mundo.

¿Cómo definirías la serie «Las reglas de los canallas»?

«Las reglas de los canallas» es mi homenaje a los dos lados del Londres previctoriano. Los libros nacen de la idea de que la alta sociedad y el bajo mundo no estaban en realidad tan distantes, no eran tan diferentes después de todo. La premisa es muy sencilla: cuatro hombres que fueron aristócratas en otro tiempo y cayeron en desgracia —ya fuera por casualidad o a propósito— se unen para fundar una casa de juego —El Ángel Caído—, y acaban llegando a la cima de una manera diferente.

¿Qué características diferencian esta saga de la de «Amor en números»?

El primer libro de «Las reglas de los canallas» es en realidad continuación de Once escándalos para enamorar a un duque. Penelope, la novia a la que Simon deja plantada, se merecía un «vivieron felices y comieron perdices», así que pienso que los lectores estarán encantados de conocer por fin su historia. Aclarado esto, ¡claro que hay diferencias! Mientras que en «Amor en números» encontramos la sociedad más luminosa, en «Las reglas de los canallas» disfrutamos de la parte más oscura. Es una serie llena de secretos y mentiras, con un tono más oscuro y pecaminoso. Sin embargo, espero que a pesar de eso siga siendo divertida; sin duda me divertí mucho escribiéndola.

¿Cuál fue la escena más difícil de escribir de Un canalla siempre es un canalla?

Ese fue un libro difícil de escribir de principio a fin. Sin duda, el más duro que he escrito hasta la fecha. Bourne fue un héroe difícil, tanto para mí como para Penelope. Un barco difícil de dirigir, porque era demasiado oscuro y amenazador, al principio de la novela resultaba incluso cruel.

¿Tienes alguna escena favorita en esta novela?

En ese libro hay algunas escenas que adoro (ahora que ya están escritas). Me encanta la escena en el carruaje, cuando Penelope se inventa el reencuentro ficticio entre ellos dos y da los detalles de cómo se enamoraron. Otra escena que me gusta mucho es cuando patinan sobre hielo; entonces Penelope ve el lado más dulce de Michael por primera vez. También me gusta ese momento concreto porque es cuando conocemos por primera vez a Duncan West, un hombre que será de suma importancia al final de la serie.


De los cuatro títulos que llevamos publicados en España, ¿cuál es tu protagonista masculino favorito?

¡Oh, qué pregunta más difícil! ¡Los adoro a todos! Me chifla el carácter apasionado de Ralston, la dulzura de Nicholas, la rigidez de Simon. Quizá de los cuatro, y por lo difícil que me resultó escribirlo, tenga que elegir a Bourne. Dicho esto, y sabiendo que los lectores españoles conocerán a Cross muy pronto, tengo que confesar que es mi favorito, es tan encantador, sexy y necesita tan desesperadamente que le amen…

¿Te gusta revisar tus novelas después de que hayan sido editadas? ¿Cambiarías algo de cualquiera de tus libros una vez que ya lo has acabado?

Nunca leo mis libros una vez impresos. Sé que no puedo cambiar nada y ¡siempre quiero hacerlo!

¿Cómo te sumerges de lleno en una época histórica? ¿A través de la documentación, de otras novelas, películas, series de televisión?

En realidad, a través de todo eso. Leo mucha no-ficción, biografías de gente que vivió en las épocas en las que están situadas mis novelas, otras novelas románticas. También suelo ver películas de época y series de televisión. Tengo la fortuna de vivir en Nueva York, así que puedo visitar con frecuencia el Museo Metropolitano y la Biblioteca Pública de Nueva York para investigar.

¿Cuáles son las dificultades principales a la hora de escribir novelas históricas?

Jamás he escrito una novela contemporánea, así que no conozco la diferencia, pero creo que el reto real de escribir lo supone obligarte a sentarte en una silla y escribir. Lo cierto es que es un trabajo solitario y si no estás sola y escribes, no logras terminar el trabajo. ¡Eso es lo más duro!

Imaginamos que escribir novelas románticas históricas tiene ciertas ventajas en lo que se refiere a desarrollar un cortejo con cierta tensión sexual en la Inglaterra victoriana —un tiempo en el que las convenciones sociales eran muy estrictas y debían ser respetadas para conservar el honor de una dama— y crear además un delicioso juego de poder. ¿Cuál es la parte en la que disfrutas más cuando creas la historia?

Estáis en lo cierto. Siempre me ha gustado leer novelas románticas y las históricas se convirtieron en mi primer amor como lectora, así que cuando decidí escribir mi primer libro fue natural que fuera de época. Me encanta llevar a mis personajes al límite, de manera en que cada mirada, cada roce, cada movimiento quiera decir algo. Y como en la actualidad estoy explorando el lado más oscuro del Londres de principios del XIX, eso hace que las situaciones lleguen todavía más al límite y que resulten más divertidas.

¿Te gustaría ser cualquiera de tus protagonistas? Los lectores aprecian su capacidad para rebelarse contra las tradiciones y desafiar las reglas. ¿Es esa una característica de tu personalidad que compartes con ellas?

Creo que la intrepidez y la curiosidad son cualidades que muchas mujeres modernas comparten con mis heroínas. Eso es lo mejor de escribir romance histórico, que puedo crear protagonistas que poseen una sensibilidad moderna que luego liberan en la historia. Es una parte muy divertida para mí como autora, y espero que también para los lectores. En lo que respecta a si me gustaría ser alguna de mis protagonistas, me siento muy feliz de vivir en el siglo XXI. Me gustan los antibióticos y los vaqueros.

¿No te da pena no vivir en el Londres de 1835 y no poder asistir a los bailes de debutantes? ¿Qué aspectos envidias de la Inglaterra victoriana?

Me gustaría poseer una máquina capaz de viajar en el tiempo y regresar a ese momento de la historia durante unos días —recuerda lo que he respondido arriba sobre los antibióticos y los vaqueros—. Me gustaría ver el mundo sobre el que escribo y sentirlo en realidad.

¿En qué libro, película o serie de televisión te gustaría sumergirte una tarde de domingo para olvidarte del desasosiego que produce el frío invierno de Nueva York?

Tengo debilidad por las series dramáticas de televisión. Me chifla True Blood y Scandal. Ahora mismo estoy viendo Reign, sobre María, la reina de los escoceses. Pero también soy una gran lectora de romance, y si tengo la oportunidad de sumergirme en un buen libro, puedo ser feliz durante horas.

Algunos de tus lectores españoles afirman que comprendes la naturaleza humana de manera similar a Jane Austen. ¿Qué sientes ante esa comparación?

¡Me siento muy, muy halagada! Ser comparada con Jane Austen, es el mayor cumplido que puede recibir una autora romántica. Me siento muy honrada, en serio.

Eres autora de best-sellers a nivel internacional. ¿Por qué piensas que las novelas románticas históricas son tan bien recibidas por los lectores del siglo XXI? ¿Crees que tiene algo que ver con la oportunidad que brinda de escapar del presente, donde la seducción empieza con tres Whatsapps y termina dos gintonics?

¡Ja! Es posible que tengas razón. Creo que a la gente le encanta perderse en el pasado. Que disfruta del misterio y la excitación de una época en la que el escándalo podía arruinar a alguien para siempre, y el amor en sí mismo era también un escándalo. Pero también creo que ayudan todos esos preciosos vestidos.

¿Has estado alguna vez en España? ¿Piensas visitarnos pronto?

Jamás he estado en España, pero me gustaría visitarla. Por desgracia, acabo de tener un bebé y la idea de viajar con una personita de menos de un año es imposible. Quizá dentro de algunos años.

¿Qué cumplido de tus lectores te ha gustado más?

He recibido cartas maravillosas de mis lectores. Hubo una chica que leyó mi libro en voz alta a su madre, que se estaba muriendo de cáncer; otra que afirma que mis libros reavivan la pasión en su matrimonio; otra de una mujer a la que mis libros le gustan tanto que siempre se esfuerza en leerlos a pesar de ser disléxica. Me encanta conocer a mis lectores, y guardo cada una de sus cartas como oro en paño.

¿Nos podrías escribir una dedicatoria para los lectores que, a través de Ediciones Versátil, han leído tus libros en español?

Para mis lectores españoles, que han estado conmigo desde el principio. Gracias por acompañarme en este maravilloso viaje. ¡Besos!

Y por último pero no menos importante. «Gracias, gracias, gracias, Sarah». Muchísimas gracias por regalarnos Un canalla siempre es un canalla, una gran historia de amor colmada de ironía, diálogos ocurrentes, seducción y sofisticado erotismo. Gracias.

¡Gracias a vosotras por publicarme!

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